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Travel. Always.

Posted on May 23, 2017 in My Looks, My Thoughts

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Si me preguntan cuáles considero que son las cosas más bonitas de la vida definitivamente viajar está dentro de las primeras 5 (así como una buena fiesta de música electrónica). Cada vez que salgo de mi casa, ya sea por una semana, por un mes o por un año, aprendo algo nuevo de mí.

Tengo que agradecerles infinitamente a mis papás por dos cosas: primero, que me hayan inculcado la mentalidad de que la mejor manera de gastar el dinero es viajando. Y la segunda, el hecho de intentar llevarme de viaje siempre que pueden y apoyarme en todos los veranos y semestres que he vivido en el extranjero. Ma y pa, son lo máximo.

Siempre que viajo intento buscar un tiempo para estar sola y pensar en lo que sea, sobre todo lo increíble que es tener la oportunidad de conocer lugares nuevos. Una de las mejores maneras de disfrutar esa soledad es cuando me salgo a correr porque le doy cuerda a mi mente mientras conozco parte de la ciudad.

Existe una cosa que me encanta hacer además de conocer las atracciones turísticas y el hermoso shopping local: observar a la gente. Ver a los “locales” caminando al metro para trabajar, pasando un buen rato con sus amigos o simplemente haciendo ejercicio me sacude muchísimo porque me llega de golpe la realidad de que cada persona es un mundo. Y eso es lo más fregón, el hecho de asimilar que todos esos billones de seres humanos que habitan en nuestro planeta son personas auténticas con diferentes formas de VIVIR y de concebir la vida.

Viajar hace que elimine prejuicios y que abra mi mente. Me vuelve tolerante con diferentes maneras de existir que tienen las personas. Comprendo que la felicidad se puede encontrar en cualquier rincón del mundo y que no necesitas de cosas para sentirte bien contigo, hay días que un bonito atardecer es suficiente para sacarte una sonrisa sincera.

Todo esto se refleja en mí cuando regreso a mi querida ciudad natal. Aprendo a detenerme un minuto a contemplar el cielo rosa o un arcoíris, a disfrutar de las “pequeñas cosas” no solamente cuando estás de viaje, sino todos los días.

La historia visual es en una isla croata llamada Hvar, un paraíso neta. Ya les contaré todo acerca de mi viaje en el siguiente post. Decidí usar un overol que encontré en Monki, una tienda con un estilo súper locochón que solamente he visto en Londres y Berlín. Una vez más calcé mis loafers de Gucci, con los cuales estoy totalmente consciente de que parezco retrato, pero de verdad no puedo dejar de usarlos. Para meterle un poco de “sabor” me amarré una liga con pom-pom en el pie. El resultado fue un look cómodo y fresco para un día de turisteo y playa.

Nos vemos pronto!

Xx

Geek Tutu.
The T to my Rex.
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