Navigation Menu+

Silver Lining.

Posted on Jun 20, 2017 in My Looks, My Thoughts

Entre_ByT_Firma

En la mayoría de mis posts les platico un poco acerca de mí, de mis intereses, anécdotas y experiencias que me han llevado a relacionarme y apasionarme con el mundo de la moda. De vez en cuando también les comparto situaciones particulares sobre aspectos de mi vida que han contribuido para formar a la persona que soy hoy.

Decidí platicarles acerca de un tema que vive conmigo cotidianamente después de ver el éxito que ha tenido el documental de Embrace (el cual habla acerca de que prácticamente ninguna mujer está conforme con su cuerpo), así como de comenzar a observar fotos de grandes marcas sin retocar y sobre todo de dejarme cautivar con las campañas en donde las modelos no tienen el cuerpo “perfecto”.

Es la primera vez que escribo acerca de uno de mis miedos-inseguridades más grandes que tengo: mi cuerpo. Me animé porque en lo personal me reconforta muchísimo identificarme con otras mujeres que piensan y viven lo mismo día con día.  Soy una persona que inició una dieta desde que iba a cumplir 15 años, por lo que llevo casi 10 años cuidando y obsesionándome cada vez más. Nunca he dejado de comer o he vomitado, pero tengo que confesar que más de dos veces lo he intentado sin éxito alguno.

 

Es un tema que no me gusta tocar mucho porque parte de mí considera hueco y superficial clavarse tanto con el físico, pero a final de cuentas es algo en lo que mi mente piensa prácticamente el 95% de mi día. Es difícil de explicar, siento otra Sofía en mi cabeza que me recrimina no estar intentándolo lo suficiente: “comiste más de un carbohidrato hoy”, “no quemaste las calorías que debías”, “se te queda viendo porque estás gorda” y un sinfín más. Y se los juro que es muy cansado y sumamente agotante despertarse y dormirse con el mismo pensamiento en la cabeza.

A pesar de que me ven subiendo fotos casi diario aparentando ser una persona muy segura de sí misma, huyo de los espejos en mi casa cuando me estoy cambiando de ropa. Hay días que lo “enfrento” y me tomo fotos y vídeos con mi celular para poderme ver “desde afuera”, observar a detalle cómo se ve mi vientre, mis piernas, mi espalda, etc. Jamás me ha pasado que me sienta cómoda con cualquiera de esas imágenes de mi teléfono.

 

El sentirme “pasada de peso-rellenita-gordita-rechonchita” es algo tan importante para mí que una simple mirada mal interpretada por mí puede tumbarme y hacerme sentir la persona más insegura del mundo. Lo más raro es que muy en el fondo estoy consciente de que estoy mal al pensar así porque soy una persona que está en un peso saludable, corroborado por nutriólogos con los que acudo cuando de verdad ya no puedo tomarme enserio. Por ejemplo, ayer fui con una excelente amiga nutrióloga para que me pesara y me diera una dieta nueva. Resultó que tengo menos grasa que hace un año y que solamente debería de bajar 900 gramos, cuando yo de verdad me percibo como lo más pasada de peso que he estado nunca.

También me pasa mucho que veo fotos viejas y pienso que quisiera tener el cuerpo que tenía en ese entonces. Lo cual es curioso porque en el momento que me tomé la foto tampoco estaba conforme con mi físico. Definitivamente es un ciclo que no va a terminar hasta que YO quiera y haga algo al respecto. Tal vez es momento de aceptar que mi cuerpo es perfecto y real tal y como está, que las imperfecciones que me veo son lo que de cierta manera me hacen perfecta. Tengo que dejar de recriminarme y ser tan dura conmigo misma para así entender que hago lo suficiente para ser saludable y sobre todo FELIZ.

 

 

Si alguno de ustedes piensa o ha pensado parecido no se sientan solos, de verdad es algo muy usual en nuestro mundo actual con miles de fotos en Instagram, Pinterest, entre otras, de personas con cuerpos envidiables que muchas veces son irreales. Lo que nos toca hacer es hablarlo, aceptarlo y poder hacer un cambio juntos. No les digo que va a ser fácil, yo todavía no sé por dónde empezar, pero estoy segura que al compartirlo con ustedes me voy a sentir liberada J

Para concluir, un poco del outfit, escogí un blazer plateado sin nada abajo. Lo combiné con mis queridísimos Manolos y dos collares metálicos llamativos para hacer mucho énfasis en la parte superior del look. Es algo muy daring que usaría para alguna fiesta elegante o algo parecido.

Les mando un beso.

Xx

Wearing: Topshop blazer and necklaces, Manolo Blahnik pumps

Photos by: Elizabeth Lovi Photography

Diseñadora Descalza: Carla Fernández.
Geek Tutu.
Share
468 ad
  • Marcela Gtz Rangel

    Inseguridades con las que vivimos a diario todas, pero, siempre recuerda que tu mente y corazón son perfectos !