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Entre Intercambios y Experiencias.

Posted on Aug 19, 2019 in Entre mi cabeza., My Looks, My Thoughts

 

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Woooooooooooow.

Esta fue mi reacción al darme cuenta que llevo sin escribir ni una palabra que no tenga que ver con derecho corporativo o Diseñarte Potosino desde mi último post del 14 de febrero. La verdad suelo excusarme mucho diciendo que no tengo tiempo por la oficina o por mi Instagram; en realidad es que el que quiere puede y creo que yo no quería escribir. Me sentía estancada y olvidé lo bonito que se siente desconectarse para plasmar tus pensamientos en estos párrafos semiestructurados.

En fin. Hoy tengo noticias que compartir: a finales de este mes me iré a vivir a Madrid para hacer un MBA (Master of Business Administration). Desde que salí de carrera sabía que quería continuar estudiando, pero no estaba segura si me iba a inclinar por mi carrera (abogada) o por mi pasión (moda).

Al final decidí que lo mejor por el momento es una maestría en negocios porque es algo que me va a funcionar para cualquier rama en la que decida incursionar. A pesar de no platicarlo mucho llevo buscando la escuela ideal muchos años, viendo aplicaciones, costos, duración, temas, etc.

Como en septiembre del año pasado mi papá me dio una revista de Expansión en donde listaban a las escuelas mejor rankeadas a nivel internacional para los MBAs. Entre esa lista encontré a mi futura alma mater con residencia en Madrid. Fue un proceso largo entre ensayos, exámenes y entrevistas… y ¡por fin en semana santa de este año me llegó el correo con mi aceptación!

Siendo sincera estoy ultra emocionada pero también muy ansiosa, nerviosa y miedosa a la vez. No es la primera vez (y esperemos que tampoco la última) que vivo fuera de mi país. La primera vez que me fui un plazo “largo” (un mes) fue un verano a Canadá a mis 10 años. Después tuve la oportunidad de irme con mis compañeros de prepa a Florencia a estudiar unas materias del plan de estudios allá.

Cuando salí de prepa tomé la mejor decisión de mi vida: irme un año sabático dividido en dos. Los primeros 6 meses estuve en París estudiando francés y los posteriores en Londres. París fue uno de los aprendizajes más grandes de mi vida porque fue la primera vez que viví completamente sola. No conocía a nadie y siendo sincera me fue un poco complicado hacer amigos.

En general, la vida en el extranjero no es como en las películas que sales por un café y acabas con un novio francés espectacular o un grupo de amigos por doquier. Es un golpe de suerte de poder coincidir en tiempo y espacio con gente con la que puedas hacer clic. No obstante, a mis 18 años aprendí a disfrutar y aprovechar mi soledad e independencia; me conocí más que nunca y fue precisamente donde empecé a desarrollar mi interés por la moda.

A diferencia de París, Londres fue ese golpe de suerte tan anhelado en donde logré coincidir con un grupo de potosinos (que no conocía antes en SLP) mismos cambiaron mi vida. Aprendí a compartir, a disfrutar cada día sin pensar en el futuro y sobre todo a VIVIR. Hay un post en donde les cuento más a detalle de mi querida ciudad.

Después de esta experiencia pude irme 2 años después a NY a un curso de verano intensivo de diseño de modas y en el 2015 a un curso de derecho corporativo en la London School of Economics.

En el 2016 llegó mi última experiencia internacional hasta ahora: un semestre de la carrera de Derecho en Madrid. Igual que en las anteriores me fui sola sin conocer a nadie. Académicamente me fue espectacular, la escuela estaba impresionante y el nivel escolar fue retador como nunca. En el tema personal la verdad no me fue tan bien, sin saberlo estaba pasando por una depresión-ansiedad complicada que no supe manejar.

Por mis pistolas decidí dejar de un día a otro mis pastillas (eso NO se hace a menos que tu especialista te lo indique) y me fui un poco para abajo. Me pegó mucho en el tema social por algunas inseguridades corporales, no quería ni intentar hacer amigos para no engordar. Ya sé que no tiene sentido, pero en ese momento era lo único que pensaba mi cerebro.

Como no salía de fiesta ni me desvelaba tanto decidí entrenar para correr mi primer (y único al momento) medio maratón. Llegar a la meta fue uno de los momentos más chingones en mi vida, no cambiaria esos 21 kilómetros por nada. Terminando la escuela me fui un mes a viajar sola a muchos lugares a los que ya les traía ganas. Terminé en mi querido Londres, donde se los juro se me olvidó la depresión-ansiedad y todo lo que cargaba. Para mí esa ciudad es pura magia.

En fin, fue una experiencia diferente porque cargar con una depresión lejos de tu familia y amigos no es precisamente lo ideal. Sin embargo, esos 6 meses me dieron muchísimas enseñanzas, de todo hay que aprender y buscarle el lado bueno aunque de momento no lo entendamos.

Por eso les digo que me dan como nervios de experimentar algo similar, pero esta vez estoy infinitamente convencida y entusiasmada de que va a ser el mejor año de mi vida, doy gracias eternas por las oportunidades que he tenido y por la que se avecina pronto. Vamos por todo, ¡a vivir sin miedo!

Les dejo un poema que me gusta mucho, aplica para viajes, trabajos, relaciones, etc.:

Mi consejo es que te largues, que te largues a otro lugar, a otro corazón, a otros labios, a otro país, a otra casa, a otro trabajo. Que te largues y que te largues lejos. De lo que te hace sufrir, de lo que huele a viejo, de lo que ya no usas, de lo que no te aulla dentro como mil bocas de lobo en la mitad de la noche.

¡Que te vayas! De lo que te sobra, de lo que no te empuja hacia adelante, de lo que no brilla, de lo que es rancio y tiene un sabor amargo, como el portazo que se le da a un círculo que se cierra o a la despedida que se cuela entre los dedos cuando ya no puede avivarse lo que esta muerto.

Que te empeñas en quedarte donde ya no te quieren, por el ‘Tal vez’ el ‘Ojalá’ el ‘Y si mañana’, lloriqueando en los rincones, los corazones, escupiendo y esculpiendo lagrimas, y haciendo obras maestras con un dolor que ya no te pertenece.

Porque si y porque no vamos a engañarnos a estas alturas, que nos faltan pelotas y nos sobran motivos para largarnos de aquí, de allí, del ‘Ya veremos’ del ‘Quizás mas adelante’, que no nos alejamos por que no nos queremos, y porque estamos hecho de piedra en lugar de precipicio; impregnados en silencio, en condescendencia nuestra y ajena de conformismo y de pasado.

Y la risa y el movimiento y la vibración para el de alado, que a nosotros no nos pesa demasiado eso de decidir empezar la vida porque no vaya a ser que me de un guantazo y entonces la liemos.

Que te repito: Que te compres el puto billete y que dejes el frio y que vivas, que te alejes de la sombra, de tu sombra, de la opinion de la masas, de las preguntas intrusas, del silencio dilatado, del veneno y los estómagos vacíos.

Que busques y que te encuentres, que no te vacíes y que si saltas, lo hagas sabiendo que puedes estamparte, porque si te quedas, si finalmente decides que no te largas y te quedas, porque estás inmóvil esperando sin consciencia y sin supervivencia, arrastrado y exhausto quejándote de lo que no te gusta, entonces te mueres y de ahí ya no sales. Y si de ahí ya no sales te lo prometo, te lo pierdes.” – Natalye Carbayo

Entre el Valentines y el Amor.
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